En su “discurso por el Primero de Marzo” pronunciado hace poco, la mandataria surcoreana dijo que “logrará el desarrollo conveniente a 30 años con la innovación económica de 3 años”, sin hacer referencia alguna a sus responsabilidades por la quiebra de la economía y la depauperada vida del pueblo. Y haciendo vista gorda a las cada vez más brutales tentativas de Japón de usurpar el islote Tok, suplicó al país isleño escribir juntos la historia de las “relaciones de acompañantes de 50 años futuros”. En cuanto a las relaciones íntercoreanas, dijo como si estuviera dispuesta a hacer algo para el “diálogo” y la “cooperación” y al mismo tiempo, criticó el justiciero disuasivo nuclear del Norte de Corea e insistió en la “renuncia de armas nucleares”, la “apertura” y el “cambio” de la parte connacional.

El “discurso” de Park Geun-hye no pasa de ser un engaño y burla al pueblo y una sofistería de vendepatria que obedece a ciegas a las fuerzas foráneas y trata de enfrentarse hasta el final con los connacionales.

Así opina el diario Rodong Sinmun en un comentario individual divulgado el día 4 y continúa:
Park, lacaya de las fuerzas foráneas, orquestó una payasada política al pronunciar un discurso precisamente en ese día en que la nación coreana, indoblegable ante las fuerzas extranjeras, demostró sin reservas su espíritu soberano e independiente y temperamento patriótico.

Para colmo, ella usó expresiones como la “libertad y la independencia” y la “paz” de la nación en el “discurso por Primero de Marzo” mientras desarrolla junto con Estados Unidos los agresivos ejercicios conjuntos Key Resolve y Foal Eagle que acarrean sobre la sagrada tierra patria los desastres nucleares, lo que es un insulto imperdonable al noble espíritu patriótico de la nación y a los connacionales.

Las autoridades surcoreanas deben parar las maniobras militares contra el interlocutor de diálogo, si están interesadas de veras en el diálogo y la cooperación entre ambas partes coreanas.

KCNA