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El embajador norteamericano en el Sur de Corea, Mark Report, fue castigado el día 5 en el distrito Jongro de Seúl, específicamente, en la sede de conferencia auspiciada por el Consejo Pannacional por la Reconciliación de la Cooperación de la Nación.

    Por la mañana de ese día, Kim Ki Jong, representante de Uri Madang, entidad civil surcoreana que aboga por la paz y rechaza la guerra, asaltó a Report, que se preparaba para impartir la conferencia, gritando “el Sur y el Norte deben ser reunificados” y la “guerra no”.

    Las puñaladas justicieras de Kim hirieron de gravedad la cara y la mano de Report que fue trasladado urgentemente al hospital y recibió dos veces la operación quirúrgica.

    En julio de 2010, Kim Ki Jong había sido condenado a la prisión por haber tirado un ladrillo al embajador japonés en el Sur de Corea que hablaba de la “prosperidad común” entre el Sur de Corea y Japón.

    Aunque fue arrestado por la policía, Kim no dejó de gritar las consignas contra la guerra y los ejercicios militares conjuntos EE.UU.-Sur de Corea.

    KBS, CBS, MBC y otros medios surcoreanos se hacen ecos del incidente mientras fue televisada la imagen de Report trasladándose al hospital con cara ensangrentada.

    Transmiten con urgencia la misma noticia AP y otras fuentes extranjeras.

    Citando a los medios surcoreanos, CNN informó que el incidente fue “causado por el sentimiento antinorteamericano” de Kim Ki Jong.

    Dicen que la policía títere surcoreana redobla la guardia sobre los establecimientos relacionados con EE.UU. para hacer frente a las posibles contingencias.

    El incidente, ocurrido en medio de la escalada de sentimiento antiyanqui, es una expresión de la opinión pública y la rebeldía de la población surcoreana contra EE.UU. que agrava la crisis de guerra en la Península Coreana librando en suelo surcoreano los aventureros ejercicios militares conjuntos.

KCNA