Hace poco, EE.UU. y los títeres surcoreanos concluyeron las negociaciones sobre la enmienda del “Acuerdo de energía nuclear” y lo suscribieron provisionalmente. Esto permite a los títeres surcoreanos hacer el enriquecimiento de uranio y el reprocesamiento de combustible nuclear usado e impulsar el armamento nuclear.

Este proceder criminal promueve la carrera armamentista nuclear en la Península Coreana y el resto del Nordeste Asiático y aumenta al extremo el peligro de estallido de la guerra nuclear.

Revela así el diario Rodong Sinmun en un comentario individual de este sábado y prosigue:

Al atribuir al Sur de Corea la legitimidad del desarrollo de armas nucleares, EE.UU. mostró que él mismo es el autor de la proliferación nuclear y el caudillo de la crisis nuclear en la Península Coreana.

Sin embargo, EE.UU. y los títeres surcoreanos acusan a la República Popular Democrática de Corea de “amenaza nuclear” y “proliferación nuclear”, lo cual es una insistencia cínica igual a un incendiario que grita primero “¡fuego!”.

La grave situación actual comprueba una vez más que es muy justa nuestra opción por consolidar el disuasivo nuclear de autodefensa según nuestro propio criterio y convicción.

EE.UU. y los títeres surcoreanos no tienen la cara ni la calificación para cuestionar el fortalecimiento del disuasivo nuclear de la RPDC.

KCNA