Los ejercicios bélicos conjuntos de gran envergadura, que Estados Unidos y los títeres surcoreanos iniciaron hace un mes con el objeto de agredir la República Popular Democrática de Corea, siguen agravando extremadamente la confrontación militar y la tensión en la Península Coreana.

    Así adelanta el diario Rodong Sinmun en un artículo individual insertado hoy, y prosigue:

    Esos alborotos provocativos devienen un acto criminal intolerable destinado a arrebatar la soberanía y el derecho a existencia de la RPDC y acarrear las calamidades de guerra nuclear a la nación coreana.

    Cuestionando las justas medidas de la RPDC para fortalecer el disuasivo nuclear autodefensivo y sus actividades para el desarrollo espacial, las fuerzas hostiles anti-RPDC guiadas por el imperio americano fabricaron la nefanda “resolución de sanción” del Consejo de Seguridad de la ONU e intensifican más que nunca el grado de la campaña anti-RPDC en todas las esferas como la política, la económica y la militar.

    Park Geun-hye y sus compinches traidores se portan locamente considerando la rigurosa situación en que se tornan más imprudentes las maniobras agresivas de EE.UU. contra la RPDC como una oportunidad de aplastarla.

    En esta situación resultan indispensables las medidas de la RPDC para fortalecer por todos los medios su disuasivo nuclear autodefensivo.

    Tal tensión se debe enteramente a EE.UU. y la horda traidora de Park, y las justas medidas de la RPDC para el fortalecimiento del poderío de autodefensa nacional constituyen una justa contramedida para frustrar las tentativas provocativas de guerra nuclear de agresión contra la RPDC.

    EE.UU. y los títeres surcoreanos deben responsabilizarse totalmente de la tensión creada en la Península Coreana.

KCNA