Del 13 al 15 de junio de 2000 sucedió en Pyongyang un acontecimiento sorprendente.

Era la visita del presidente surcoreano Kim Dae Jung para el histórico encuentro y las conversaciones cumbre Norte-Sur.

Fotografía tomada de nuevo

El   13   de  junio,  después  de  la  ceremonia  de  recibimiento  en  el  aeropuerto,  el  estimado General Kim Jong Il se dirigió a la Casa de Huéspedes Paekhwawon, junto con el presidente Kim Dae Jung y tomó una fotografía de recuerdo con su matrimonio y sus acompañantes.

El matrimonio lo invitó a colocarse en el medio.

Pero después de la primera toma, el General, proponiendo de repente fotografiarse una vez más, colocó a Kim Dae Jung en el lugar central.

En realidad, los acompañantes surcoreanos estaban preocupados de si no se vería denigrado el prestigio de su presidente si se hiciera pública la primera fotografía y, más aún, de si no serían atacados de regreso por las charlatanas fuerzas conservadoras.

Era que el General había leído sus preocupaciones.

Se acordaron de repente de lo que el General le había dicho a Kim Dae Jung en el aeropuerto, que había emprendido un viaje difícil e inquietante, en compañía de los ministros.

Y juzgaron que con esas palabras prudentes él expresaba su entendimiento del apuro que pasaban en su intento de quedar bien para ambos bandos.

Naenara