Con respecto a que se torna cada día más siniestro el movimiento militar de Estados Unidos encaminado a llevar al extremo la situación de la Península Coreana, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 11 una declaración:

    Según la nota, EE.UU. ya introdujo en el contorno del Sur de Corea el colectivo de ataque de portaaviones nucleares Stennis y Ronald Reagan, los cazabombarderos estratégicos B-52H y otros bienes estratégicos de diferentes tipos. Y hace poco, publicó el plan de emplazar en la base aérea militar de Osan del Sur de Corea 12 cazas F-16 pertenecientes a la aviación no.169 en el territorio principal estadounidense para librar el simulacro de ataque a los principales objetos militares de la RPDC.

    El hecho demuestra que EE.UU. intenta acarrear a toda costa el nubarrón de la guerra nuclear a la Península Coreana con motivo de los ejercicios bélicos conjuntos que se librarán en agosto junto con los títeres surcoreanos, y ya entró en la práctica para el respecto.

    Enloquecido por la anacrónica política de hostilidad a la RPDC y por la irrealizable estrategia de hegemonía mundial, EE.UU. trata de convertir la Península Coreana en el campo de guerra termonuclear a favor de su estrategia agresiva sobre Asia-Pacífico.

    En este contexto, decidió oficialmente emplazar en el Sur de Corea el sistema de defensa antimisil THAAD.

    EE.UU. se entrega a los ejercicios bélicos, al aumento armamentista y la fabricación de bloque militar tomando por primer blanco de ataque a la RPDC, y al mismo tiempo, intenta mantener la hegemonía militar en la región de Asia-Pacífico y lograr la ambición dominacionista.

    Debido a tales maniobras, se ven amenazadas gravemente la paz y la seguridad de la Península Coreana y la región y se cierne el peligro de la guerra nuclear.

    No observaremos con brazos cruzados las fanáticas maniobras de EE.UU. encaminadas a acarrear los desastres de la guerra nuclear a la Península Coreana y tomaremos las contramedidas de autodefensa más poderosas para defender la paz, la soberanía y la dignidad del país y la nación.

    En caso de que el imperio americano provoque la guerra nuclear en la Península Coreana, recibirá primero el castigo nuclear.

KCNA