El 1 de marzo, EE.UU. y los títeres surcoreanos iniciaron los ejercicios conjuntos militares Foal Eagle y desde el día 13, Key Resolve, cuyo contenido es emplazar rápidamente en el tiempo urgente las tropas de refuerzo norteamericanas a la Península Coreana y emprender junto con el ejército surcoreano el ataque total contra el Norte (de Corea).

    Se introducen una tras otra en el Sur de Corea las propiedades estratégicas nucleares tales como portaaviones y bombarderos estratégicos, además de efectivos agresivos inclusive las unidades de operaciones especiales de las fuerzas terrestres, marítimas y aéreas de EE.UU. que participan en el simulacro.

    El diario Rodong Sinmun, en un comentario individual divulgado el día 20, subraya que los entrenamientos militares no son “anuales” ni “defensivos”, sino para asestar el golpe nuclear sorpresivo y preventivo contra la República Popular Democrática de Corea.

    Y recuerda el hecho de que hasta la fecha los belicistas recurrieron frenéticamente a las provocaciones de guerra contra el país socialista.

    Los alborotos militares de EE.UU. y los títeres surcoreanos devienen una imprudencia extremada que trae el desastre nuclear en la Península Coreana, la región del Noreste de Asia y el resto del mundo, condena.

    Es muy natural que la RPDC tome las rotundas contramedidas militares para frustrar sin piedad los cada vez más imprudentes desafíos agresivos de los belicistas, insiste.

    Las fuerzas armadas revolucionarias coreanas nunca perdonarán a los agresores que atenten en lo mínimo la dignidad y soberanía de la RPDC, señala y advierte a EE.UU. y los títeres surcoreanos que actúen con prudencia.

KCNA