El diario Rodong Sinmun publicó el día 30 un artículo individual subrayando que el gran éxito logrado en el segundo lanzamiento de prueba del ICBM “Hwasong-14” capaz de golpear todo el territorio estadounidense resulta una gran victoria del tradicional modo de lucha del Partido del Trabajo de Corea que escribió la orgullosa historia de victorias sucesivas tomando siempre el control en el enfrentamiento antiyanqui.

La historia del PTC deviene una trayectoria orgullosa en que esta organización condujo a la victoria el enfrentamiento antiyanqui asestando el ataque continuo con la audacia y coraje incomparables, adelanta el articulista y continúa:

Sea cual fuera la reacción de los enemigos, les hacemos frente rotundo mediante el ataque continuo y pondremos así el punto final a la lucha con el imperialismo yanqui que perdura de generación en generación y siglo por siglo, he aquí la firme voluntad del PTC.

Esta agrupación viene materializando consecuentemente su línea de impulsar simultáneamente la construcción económica y la de fuerzas armadas nucleares para defender la soberanía del país desde la amenaza y chantaje nucleares sin precedentes de EE.UU.

Aun cuando EE.UU. habla de la máxima presión y compromiso, nuestro ejército y pueblo consolidarán de continuo en lo cualitativo y cuantitativo el disuasivo de guerra ateniéndose más a la línea de desarrollo paralelo y escribirán con las fuerzas armadas del monte Paektu la última página de arruinamiento definitivo de EE.UU. en el mismo territorio de éste.

El PTC desarrolla a una velocidad fuera de la imaginación de los enemigos la ciencia y técnica del país considerando el espíritu de autofortalecimiento basado en ellas como fuerza motriz del socialismo y apoyándose en el gran contingente de científicos y técnicos muy fieles al partido y a la revolución.

La realidad de la RPDC demuestra que si un país o una nación, aunque fuera pequeño, toma la hegemonía en el sector de ciencias y técnicas, podrá doblegar al imperialismo en la competencia del poderío estatal y exaltar su honor de país poderoso y nación grandiosa.

KCNA