La sociedad más progresista es el lugar donde sea generalizada la noble moral conveniente a la demanda independiente y los intereses de las masas populares. Y en la sociedad antipopular y reaccionaria predomina la moral que sirve para satisfacer la codicia y objetivos egoístas de un puñado de explotadores.

Así señala el diario Rodong Sinmun en un artículo individual divulgado hoy y prosigue:

La moral verdadera puede existir sólo en la sociedad socialista donde no hay explotación ni opresión y todo sirve para las masas populares y la camaradería, unidad y cooperación entre compañeros constituyen el fundamento de las relaciones sociales.

La moral burguesa es la más antipopular y reaccionaria que haya visto en la historia de la humanidad.

Es imposible que exista la moral noble y verdadera del hombre en la sociedad capitalista donde los intereses de distintos sectores están en oposición total y se consideran como absolutos sólo las demandas e intereses de los capitalistas y monopolistas.

En la sociedad capitalista reinan sólo la falsedad, engaño, crueldad, fraude y misantropía y es muy difícil encontrar la conciencia, obligación moral, cariño, fraternidad, unidad y cooperación.

La comercialización de educación, literatura y arte y deportes y otros sectores de la cultura obstaculiza el sano desarrollo mental de las masas populares.

Bajo el cartel de la “libertad” de ideología y religión, campean las corrientes ideo-culturales reaccionarias y corruptas que carcomen la sana mentalidad de las personas.

Finalmente, muchos hombres se convierten en iletrados políticos, deformados y criminales a que no les importan el destino del país y la nación ni la sociedad y el colectivo.

No hay receta para curar la deformación moral que se agrava por culpa de los imperialistas.

 

KCNA