Con motivo de la decisión de EE.UU. de reconocer oficialmente Al Quds (Jerusalén) como capital de Israel, el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea dio el día 9 a la ACNC la siguiente respuesta:

El presidente estadounidense Trump tomó la decisión de reconocer Al Quds como capital de Israel y trasladar ahí la embajada de EE.UU.

Esta resolución merece la condena y repudio de todo el mundo porque significa un desprecio abierto e insulto a la legitimidad internacional y la unánime voluntad de la sociedad internacional.

El estatus de Al Quds es un asunto delicado que deberá ser tratado imparcialmente a través del rescate de los derechos nacionales del pueblo palestino y de la solución comprensiva y duradera del problema del Medio Oriente.

La presente medida no tiene nada de extraño si se tiene en cuenta que Trump es el viejo loco que habló de la “destrucción total” de un Estado soberano hasta en la sagrada arena de la ONU. A través de ella, el mundo podrá conocer bien quién es el perturbador de la paz y seguridad del mundo y el bribón de la sociedad internacional.

Algunos países, que abrigan todavía la esperanza en EE.UU., también habrán conocido bien la naturaleza de este imperio.

Recaerá totalmente sobre EE.UU. la responsabilidad de las consecuencias de tensión e inestabilidad que produzcan sus arbitrariedades en el Medio Oriente.

Partiendo del ideal de la política exterior consistente en la independencia, la paz y la amistad, denunciamos categóricamente la presente medida de EE.UU. y manifestamos el apoyo firme y la solidaridad con la justa causa del pueblo palestino y los demás árabes para recuperar sus derechos legítimos.

 

KCNA