Últimamente, EE.UU. eleva cada vez más el grado de amenaza militar contra la República Popular Democrática de Corea.

Con respecto a ese tema, el jefe de la oficina de información del Instituto para Asuntos Norteamericanos del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea dio el día 23 a la ACNC la siguiente respuesta:

Se dan los sospechosos movimientos militares anti-RPDC de EE.UU. al contrario de la atmósfera de distensión, preparada a duras penas en la Península Coreana con motivo de varios diálogos Norte-Sur sobre la participación de la RPDC en los 23º Juegos Olímpicos Invernales.

Bajo el pretexto de hacer frente a la posible “provocación” de la RPDC durante el evento deportivo, EE.UU. envió ya a las aguas periféricas de la Península Coreana la flotilla del portaaviones nuclear Carl Vinson e intenta despachar pronto la de Stennis también.

Por otra parte, tiene el plan de enviar al Sur de Corea la unidad de operación especial bajo el cartel de “antiterrorismo” y declaró que en febrero realizará el lanzamiento de prueba del ICBM “Minuteman-3”.

No se puede justificar por nada tales actos de provocación militar que congelan el ambiente de mejora de relaciones íntercoreanas y frenan el proceso de alivio de tensión en la Península Coreana, preparados difícilmente por la iniciativa y la magnanimidad de la RPDC.

Las seguidas acciones militares de EE.UU. parten de su artimaña de inducir a la RPDC a tomar contramedidas intransigentes, de modo que se detenga el mejoramiento de relaciones Norte-Sur y se atribuya a la segunda la responsabilidad de agravación de la situación.

La RPDC aprecia la paz, pero no la mendigará jamás y hará frente rotundo a los actos que vulneren la paz y estabilidad de la Península Coreana.

Si la situación de la Península Coreana cae de nuevo en la vorágine de exacerbación de la tensión debido a la aventura militar de EE.UU., este país asumirá la responsabilidad total de ello.

KCNA