En la historia de la revolución coreana está registrada la proeza del Presidente Kim Il Sung de haber dado inicio a la gran unidad de la nación coreana.

El 5 de mayo del 25 (1936) de la Era Juche, él fundó en Tongjiang la Asociación para la Restauración de la Patria, primera organización permanente del frente unido nacional en la historia de la lucha de liberación nacional antijaponesa de Corea.

La fundación de la ARP devino el punto de viraje que trajo el nuevo ascenso de la revolución coreana basada en la lucha armada antijaponesa.

En un corto tiempo, ella se ha fortalecido y ampliado como organización pannacional con cientos de miles de integrantes cuyas sucursales se extendieron desde la zona septentrional de Corea en torno al monte Paektu hacia todas las localidades del país, extensas áreas del Nordeste Chino y hasta el territorio japonés.

La hazaña del Presidente Kim Il Sung realizada durante la lucha armada antijaponesa en el movimiento del frente unido nacional y la tradición de la gran unidad nacional preparada por él permitieron al pueblo coreano levantarse en la construcción de una nueva patria después de la liberación de Corea, cumplir con éxito la revolución democrática antiimperialista y antifeudal y vencer en la guerra coreana de 3 años.

Esa tradición continuó con éxito gracias al Dirigente Kim Jong Il quien al abrir la nueva era de “Entre nosotros, los connacionales”, preparó la garantía de cumplimiento de la causa de gran unidad nacional, iniciada por el Presidente.

Hoy día, el Máximo Dirigente Kim Jong Un escribe la nueva historia de reconciliación nacional y coprosperidad manteniendo las proezas acumuladas por los líderes antecesores en aras de la gran unidad nacional.

 

KCNA