El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de la República Popular Democrática de Corea hizo pública el día 9 una declaración siguiente:

En el histórico primer encuentro y conversaciones Cumbre RPDC-EE.UU. los Máximos Dirigentes de ambos países comprometieron que se esforzaran en común por crear la confianza para poner fin a las extremadas relaciones hostiles y establecer las nuevas relaciones bilaterales conforme a la demanda e intereses de ambos pueblos y que contribuyeran activamente a la paz, la seguridad y la prosperidad de la Península Coreana y el resto del mundo.

Desde fines del año pasado la RPDC tomó las medidas reales de desnuclearización como la suspensión de las pruebas nucleares y el lanzamiento de prueba de cohetes balísticos intercontinentales y la abolición del campo de pruebas nucleares. Pero, en el primer dialogo de alto nivel RPDC-EE.UU. efectuado a principios de julio en Pyongyang, EE.UU. insistió en la unilateral “desnuclearización, primero”.

Sin embargo, la RPDC tomó las medidas generosas como la devolución de los restos mortales de las tropas norteamericanas con el objeto de crear la confianza entre ambos países, que se necesita de manera primordial en la ejecución de la Declaración Conjunta aprobada en la Cumbre RPDC-EE.UU.

La RPDC pensó que estas medidas de buena voluntad contribuirán a la eliminación de la desconfianza entre los ambos países y a la creación de confianza. Pero, EE.UU. respondió a esta esperanza nuestra con el acto de inculcar la sanción y presión anti-RPDC en la arena internacional.

El país norteamericano trata de inventar el pretexto del fortalecimiento de la sanción anti-RPDC falsificando toda clase de los datos referentes a las armas nucleares de la RPDC mediante todos sus propagandistas venales y agencias de inteligencia. Y publicó la “informe relativa a la sanción contra el Norte de Corea y su ejecución forzosa” y la sanción adicional e insistió en la cooperación por la sanción y presión contra la RPDC hasta en la reunión internacional.

Para colmo, impidió hasta la cooperación de las organizaciones internacionales en el sector deportivo coreano y perpetra los actos muy pueriles de imponer a otros países para que éstos no envíen las delegaciones de alto nivel a los actos festivos por el 70º aniversario de la fundación de la RPDC.

El problema se debe a unas autoridades de alto rango de la administración norteamericana que cuestionan injustamente a la RPDC y se entregan a los alborotos de sanción y presión contra la RPDC oponiéndose a la voluntad del presidente Trump quien expresó el agradecimiento a las medidas magnánimas de la RPDC tomadas por la ejecución de la Declaración Conjunta y trata de progresar las relaciones bilaterales.

Resulta un acto absurdo si esperan un resultado mientras que echan agua fría a la sinceridad de RPDC por la creación de confianza e insultan a su contraparte.

La sociedad internacional expresa un gran susto ante tales actitudes descaradas de EE.UU. y también la RPDC eleva la vigilancia a los intentos de EE.UU. observando a esa posición norteamericana.

Mientras que EE.UU. se recurre al caduco guión fracasado de las administraciones anteriores abandonando hasta la elemental cortesía sobre su contraparte del diálogo no podrá esperar cualquier progreso en la ejecución de la Declaración Conjunta ni hay ninguna garantía de que pudiera perdurar la corriente de la estabilidad de la Península Coreana preparada a costa de muchos esfuerzos.

Es invariable nuestra voluntad de ejecutar con sinceridad y de manera escalonada la Declaración Conjunta de la Cumbre RPDC-EE.UU. creando la confianza entre ambas partes en acato a los propósitos de los Máximos Dirigentes.

Aunque fuera ahora, EE.UU. debe responder adecuadamente a nuestros esfuerzos sinceros.

KCNA