Cuando se realizó hace dos meses en Singapur la Cumbre RPDC-EE.UU. y se adoptó su declaración conjunta, todo el mundo estaba lleno de júbilo y emoción calificando el apretón de manos entre los máximos líderes de ambos países de acontecimiento más importante del siglo actual que ha declarado el fin de la guerra fría más larga y reñida del planeta.

Vaticinó que ambas partes seguirán mostrando cambios dramáticos ejecutando con osadía sus promesas.

Adelanta así el diario Rodong Sinmun en un comentario individual divulgado hoy y prosigue:

Transcurrieron más de dos meses desde aquel acontecimiento de alcance mundial. Sin embargo, las relaciones RPDC-EE.UU. siguen hallándose en estancamiento, hecho que convierte la esperanza y entusiasmo de todo el mundo en la impaciencia y decepción.

Su causa principal reside en las influencias negativas de la pugna política interna de EE.UU.

Al inventar el “rumor de la sospecha de las instalaciones nucleares secretas del Norte de Corea”, los opositores al diálogo impusieron al grupo de negociadores llevar al fracaso las conversaciones bajo tal pretexto.

Tiene muchos rivales el presidente Trump que “sueña” con cumplir la causa del siglo, o sea, la mejora de relaciones con la RPDC y la paz mundial.

Para nosotros, es urgente mejorar cuanto antes las relaciones con EE.UU. Pero, consideramos que lo más apremiante es arreglar el dividido y desordenado círculo político de EE.UU.

La actual situación de las relaciones RPDC-EE.UU. exige al presidente Trump tomar una decisión valiente.

Él pudo ganarse el aplauso efusivo de todo el mundo y la gran aceptación popular al llevar a feliz término el “encuentro fantástico” que no pudo lograr ningún otro mandatario estadounidense. Como él mismo había dicho, eso se debe a que él actuó según su determinación y voluntad sin vacilar ante la ofensiva de los opositores ni seguir a ciegas los consejos de sus asesores.

Sin dejarse someter al “destino desgraciado”, el secretario de Estado norteamericano, Pompeo, deberá rechazar también con su propio criterio y coraje las injustas y absurdas insistencias de los opositores y hacer uso de su inteligencia y capacidad negociadora como jefe de la diplomacia norteamericana para materializar la voluntad de su presidente.

Las relaciones RPDC-EE.UU. no pueden ser víctima de la pugna política norteamericana.

 

KCNA