El canciller coreano Ri Yong Ho, quien preside la delegación de la República Popular Democrática de Corea, hizo uso de la palabra en la reunión plenaria de la 73ª sesión de la Asamblea General de la ONU.

A fin de ejecutar satisfactoriamente la Declaración Conjunta RPDC-EE.UU, hay que eliminar la desconfianza entre los dos países, acumulada durante varios decenios y, para el fin, los dos países deben prestar más atención que antes a la creación de la confianza.

“En abril el camarada Kim Jong Un, Presidente del Comité de Estado de la RPDC, presentó una nueva estrategia concentrando nuestros esfuerzos en la construcción económica socialista.

Como hemos consolidado debidamente nuestras capacidades nacionales de defensa y disuasión bélica para contrarrestar las amenazas contra la RPDC que llevan planteadas varias décadas, ahora concentrarnos en la construcción económica que ha convertido en nuestra histórica tarea.

Esta nueva línea del gobierno exige contar con un entorno pacifico por encima de todo.

El camarada Kim Jong Un llevó a cabo actividades diplomáticas con la firmeza de hacer que la Península Coreana se convierta en una tierra de paz libre de armas nucleares y amenazas nucleares. Y ha conseguido un avance importante al mejorar las relaciones Norte-Sur y RPDC-EE,UU, y revitalizar las relaciones cooperativas y amistosas con países vecinos, de esta forma marcando un punto de inflexión en el alivio de las tensiones en la Península.”

Pensamos que la desnuclearización de la Península tiene que hacerse mediante un régimen de consolidación de la paz dando prioridad al principio de acciones simultáneas.

Incluso antes de la Cumbre RPDC-EE.UU, nuestro Gobierno adopto medidas de buena voluntad como detener ensayos nucleares y ensayos con misiles balísticos intercontinentales y el desmantelamiento de instalaciones de ensayos nucleares de forma transparente, y sigue desplegando esfuerzos para el fomento de la confianza.
No obstante no vemos una respuesta similar por parte de EE.UU.

Todo lo contrario, en lugar de atender a nuestra preocupación por un régimen de paz en la Península Coreana, los EE.UU insisten en el principio de la desnuclearización en primer lugar, lo que aumenta la presión por parte de las sanciones para lograr su objetivo de forma coercitiva, e incluso poniendo objeciones a la “declaración de fin de guerra”.

La percepción que las sanciones puedan hacer que nos arrodillemos, es realmente una quimera para que aquellos que realmente ignoran la situación en nuestro país. El problema es que las sanciones continuas profundizan la desconfianza.

Si la parte a esta cuestión de la desnuclearización fuera el Sur de Corea y no EE.UU, la desnuclearización de la Península Coreana no se habría convertido en el motivo del estancamiento.

Por eso damos importancia al fomento de la confianza entre la RPDC y EE.UU, para la aplicación de la Declaración Conjunta. Sin ella, no habrá confianza en nuestra seguridad nacional y bajo esas circunstancias de ninguna manera vamos a desarmarnos unilateralmente en primer lugar.

El compromiso de nuestro Gobierno a la desnuclearización es firme, ahora bien eso únicamente es posible si EE.UU garantiza que podamos confiar en ellos.

La verdad es que la opinión es bastante pesimista en relación con la aplicación Declaración Conjunta RPDC-EE.UU dentro de EE.UU, y eso no es porque haya u error en la Declaración, sino como consecuencia de la política nacional de EE.UU.

La oposición de EE.UU hace que su tarea cotidiana sea calumniar a la RPDC diciendo que no se nos puede confiar, con el único objetivo de atacar a su oponente político y están haciendo que la administración haga demandas unilaterales poco razonables a nuestra parte, impidiendo un avance sin tropiezos del dialogo.

Crear esta desconfianza en el socio de dialogo mediante estos métodos punitivos no es útil en absoluto, todo lo contrario, lo que lleva es a la desconfianza. Y al hablar de los motivos a la hora de desconfiar los unos de los otros, tenemos nosotros muchísimas más razones para desconfiar de EE.UU.

EE.UU tenía armas nucleares antes que nosotros, y EE.UU es el único país que realmente ha utilizado en la historia las armas en la guerra.

Desde el primer día de la existencia de nuestra República hace 70 años EE.UU ha ejercido una política hostil contra nuestro país y ha puesto un bloqueo económico contra nuestro país, garantizando que las empresas estadounidenses no puedan comerciar ni si quiera un tornillo con nuestro país.

No movimos ni una piedrecilla en territorio estadounidense, sin embargo en la guerra coreana EE.UU amenazó con lanzar decenas de bombas atómicas a nuestro país, e incluso después EE.UU llevó arsenales nucleares al umbral de nuestro país. Si los dos países tienen desconfianza en el otro, con esa obsesión en el pasado, en ese caso la Declaración Conjunta RPDC-EE.UU no podrá escapar el destino de fracaso que han sufrido los acuerdos anteriores entre los dos países.

Uno de los espíritu de la Cumbre RPDC-EE.UU es librarnos de todos los métodos convencionales pasados y buscar enfoques innovadores para resolver las cuestiones.”

La atmósfera de mejoramiento y cooperación creada en estos días en las relaciones intercoreanas demuestra bien la importancia de la creación de la confianza.

“El Mando de la ONU” en el Sur de Corea muestra síntomas alarmantes de impedir la aplicación de la Declaración de Phanmunjon entre el Norte y el Sur.

En cuanto al “Mando la ONU”, es simplemente un mando de las fuerzas aliadas que esta fuera del control de la ONU, que únicamente obedece a las órdenes de los EE.UU. El problema es que utiliza de forma abusiva el nombre sagrado de la ONU.

Las Naciones Unidas realmente deberían de aplicar el tema que se ha elegido para este periodo de sesiones “Hacer que la ONU sea relevante para todo el pueblo: Liderazgo mundial y responsabilidades compartidas en sus actividades” y librarse de una vez por todas de ese estigma de que el Consejo de Seguridad de la ONU es lo mismo que EE.UU.”

KCNA